“¿Qué es lo que mueve a alguien a hacerse algo así?”, le pregunté el otro día a Nikochan apuntando disimuladamente con la cabeza a un chico que se sentaba delante de nosotros en el metro. Tenía el pelo ligeramente rizado y excesivamente engominado pero, sin duda, lo peor eran las mechas rubias que tenía (mal) repartidas aquí y allá. Ya tengo la respuesta a mi pregunta: ese chico era un vampiro.
Alicia en el país de las maravillas es una espina que tengo clavada. De pequeña, siempre que venía mi prima a casa quería verla, y acabé por aborrecerla (a la película y a la prima). Sobre todo porque a esa edad el relato de Lewis Carroll resulta demasiado inconexo y angustioso. Tengo un recuerdo traumático de esas tardes en el sofá de casa viendo a un gusano con tupé envuelto en humo, a un gato que aparecía y desaparecía por partes y a una reina despótica y chillona.
¿No tendrían ustedes miedo ante estos pensamientos diabólicos?
Alicia en el país de las maravillas es una de las pocas películas de animación de Disney que no he vuelto a ver de adulta. Quizás ahora que voy a cumplir un añito más sea el momento de darle otra oportunidad. Al fin y al cabo, me ha dejado grabadas en la memoria frases tan memorables como: “Llego tarde, llego tarde, llego tarde”. O: “¡Que su cabesa ruede!” (La “s” está puesta a propósito para imitar el tono del doblaje mejicano de las películas Disney de esa época). Y, por supuesto, una canción que todos hemos tatareado alguna vez en nuestra vida, y que para esta ocasión me viene que ni pintada:
Dentro de unos días será mi cumpleaños pero, como me voy de puente, no estaré con ustedes para celebrarlo, así que se me ha ocurrido festejar mi no cumpleaños. ¿También es el suyo?
Todo empezó en 1934, año en el que nació Francisco Rabaneda Cuervo, conocido como Paco Rabanne tras su exilio a Francia. En 1968, Paco se encargó del vestuario de una película que pasaría a la historia por lo ligerita de ropa que iba su protagonista, Barbarella.
El estilo de esta heroína super sexy ha marcado un hito en la historia del cine y de la moda. Cuarenta años más tarde, tres de las protagonistas de Battlestar Galactica se enfundan para la revista GQ maillots ajustados, culotes metálicas, botas de vinilo y tops de malla al más puro estilo Barbarella. Por supuesto, no podía faltar el pelo cardado, ese peinado que resulta de poner los dedos en un enchufe y que pegará fuerte la próxima temporada. Muy apropiado teniendo en cuenta que (al menos) 2 de las 3 fotografiadas son tostadoras.
Estas marcas forman parte de nuestro imaginario como otras con las que nos topamos a diario. La principal diferencia con Coca Cola, Danone, Starbucks o Adidas es que no existen, son marcas de ficción creadas para una serie de televisión o una película.
El rodaje de Sexo en Nueva York ha sido uno de los más seguidos de la Historia del cine. Cada semana, aparecían nuevas imágenes de las cuatro protagonistas rodando sus escenas. Parecía imposible mantener en secreto el guión, así que los productores decidieron grabar escenas falsas para confundir a los medios que cubrían el rodaje. De hecho, hasta apareció un tráiler que, según parece, es falso. Ahora lanzan este:
Sinceramente, ya no sé qué pensar sobre su veracidad. ¿Pero qué más da? Satisface mi curiosidad y mis ansias de Sexo en Nueva York. En cines el 30 de mayo. ¡Cada vez falta menos!
Tengo que confesarles algo. Me encanta Sonrisas y Lágrimas. Es una película que he visto casi tantas veces como Lo que el viento se llevó y me sé todas y cada una de las canciones (en inglés y en español). Entenderán, pues, que este editorial de moda que publica la revista Harper’s Bazaar me haya emocionado enormemente.
El responsable de las fotografías es Terry Richardson y la modelo Eva Herzigova encarna a froilan María. ¡Menuda frikada! Mucho más que este otro editorial que aparece en el mismo número de la revista con Lindsay Lohan de protagonista.
Este anuncio de barritas de avena con sabor frutal aparece en Serenity, la película que Joss Whedon creó como desenlace para la serie Firefly, cuya emisión fue cancelada por la cadena FOX. En él se esconde un mensaje subliminal que activa la furia de River, uno de los miembros de la tripulación de la nave Serenity con cuya mente experimentaron los científicos de la Alianza. Reproduciendo el anuncio, quiero hipnotizarles y obligarles a hacer algo, así que continúen leyendo.
Esta semana se ha sabido que Whedon ha llegado a un acuerdo con la cadena FOX para crear una nueva serie llamada Dollhouse. Eliza Dushku encarnará a Echo, la protagonista.
Eliza Dushku, más conocida como Faith (Buffy/Angel) y Tru (Tru Calling, otra gran serie que fue cancelada).
Echo es miembro de un grupo de hombres y mujeres al que pueden incorporarse distintas personalidades (incluyendo recuerdos, habilidades y lenguas) para llevar a cabo misiones de todo tipo (desde políticas hasta sexuales). Cuando no están de servicio, Echo y sus compañeros pierden la memoria y actúan como niños recluidos en una habitación-laboratorio llamada “Dollhouse”. Sin embargo, la consciencia de Echo empezará a despertar y querrá saber quién es en realidad, un deseo que interferirá en sus misiones poniéndola en peligro tanto en su trabajo de campo como ante los científicos de la Dollhouse.
Whedon tiene el compromiso de la FOX para, al menos, siete capítulos. Sin embargo, los fans no se fían ni un pelo, así que ya han lanzado una petición para que no se cancele la serie. Una petición que ya se puede firmar. Una petición que ustedes deben firmar. Salven Dollhouse, salven el mundo.
Por cierto, ¿no les parecen las 3 chicas “Fruity Oaty Bar” una versión hindú de las Tanga girls y/o de las Supernenas?
¿Han pensado alguna vez lo que dirían si se encontraran con un zombie? Pues es hora de hacerlo, ¿no creen? Aunque, según Giles, en la noche de Halloween nunca ocurre nada (pero siempre se equivoca).
Hoy ha empezado, según IMDb, el rodaje de la película de Sexo en Nueva York. Tres años después de la última temporada de la serie, Carrie Bradshaw, Samantha Jones, Charlotte York-Goldenblatt y Miranda Hobbes volverán a reunirse alrededor de una ensalada en el restaurante más fashion de Manhattan para hablar de sus problemas sentimentales y sexuales.
Patricia Field, la responsable del celebrado estilo de Carrie y de las demás chicas, sigue como estilista en la película. La novedad: Jennifer Hudson se incorpora al reparto como Louise, la ayudante de Carrie. Me pregunto para qué necesitará Carrie una ayudante. Recuerden que al irse a Paris con “el ruso” dejó su trabajo como columnista. Y ya que hacemos memoria: Charlotte York-Goldenblatt, casada tras convertirse al judaísmo con Harry Goldenblatt, esperaba la llegada de su primera hija, una niña adoptada de la China, Samantha Jones se había rendido a los encantos de Jerry “Smith” Jerrod y, por ende, a la monogamia, y Miranda Hobbes se trasladó a Brooklyn para formar una familia feliz. Veremos cómo resuelven estos temas en la película, aunque tendremos que esperar hasta el 30 de mayo de 2008, fecha en la que se prevé su estreno. Actualización ¡Ya tenemos las primeras imágenes del rodaje!
Me encanta el abrigo floral que lleva Carrie, y fijaos en el detalle del bolso: ¡tiene forma de Torre Eiffel! Al final, Carrie sí encontró el amor en París.
Spiderman es el héroe insignia de Marvel, nunca he entendido por qué: es un personaje débil, plano y hasta ridículo, sobre todo cuando hace eso con la mano para activar los lanzarredes que tiene en el puño.
Imagínense lo vulgar que es que ni siquiera llegó a picarle una araña exótica, sino que lo hizo una arañita común. Pero, ¿qué más se puede pedir a un héroe cuyo enemigo principal se llama Duende Verde?
Desde luego, acción no.
Líos amorosos, sentimientos profundos y conflictos emocionales. Y, ¿qué mejor forma de expresarlos que cantando? Sí, señores: pronto veremos al hombre araña bailando y cantando en Broadway. Y todavía hay más: el responsable de musicar el culebrón Spiderman será U2. Ya veo la coreografía, seguro que Spidey ha aprendido los pasos de Spiderwoman.
También me imagino el dúo entre Peter Parker y Mary Jane: una canción romántica bajo la luz de la luna, en alguna azotea.
Barbie y Ken Parker.
Otra Barbie que ya tiene musical es Elle Woods, la letrada más fashion que jamás haya existido: el musical de Legally Blonde se estrenó el pasado 3 de abril en Broadway.
Hace poco más de una semana, se estrenó en Inglaterra y en los Estados Unidos Miss Potter, una película sobre la vida de la escritora e ilustradora infantil, Beatrix Potter.
Renée Zellweger encarna a miss Potter.
Recuerdo haber visto, de pequeña, algún capítulo de la serie animada basada en sus relatos. Esa serie me provocaba sensaciones completamente contradictorias. Por un lado, sentía una fuerte atracción por las historias y por los personajes que las protagonizaban. Se recreaba un mundo a la vez fantástico y familiar, con un aire romántico, que seducía al momento. Sin embargo, había otra cara más oscura, que me producía cierta repulsa.
Algo huele a naftalina en la familia Gato.
Con el tiempo, creo haberlo relacionado con la estética tan marcadamente victoriana que caracteriza esas animaciones. Son dibujos realistas y costumbristas que, paradójicamente, nos resultan ajenos, puesto que no somos ingleses. De este modo, acabamos perdiendo esa primera sensación de familiaridad y de proximidad. Lo curioso es que, lejos de querer huir de ella, esta contradicción interna nos deja con ganas de más. Más ganas de historias, de personajes y, en definitiva, de Beatrix Potter. Sin embargo, como no somos ingleses, deberemos esperar todavía un poco antes del estreno de la película que llegará, a España, a principios de febrero. Para que vayáis abriendo boca, os cuelgo un capítulo de la serie animada “The World of Peter Rabbit and Friends”, inspirada en uno de los relatos más famosos de miss Potter: The tales of Peter Rabbit. En este capítulo, un ratón de campo llega a la ciudad y conoce al Dr. House. Perdón, quiero decir a Johnny Town-Mouse. Hugh Laurie, el protagonista de House, sólo le presta la voz.
Si quieren ver cómo acaba el capítulo, aquí está la segunda parte.
Llevamos tiempo oyendo hablar de la última película de Sofía Coppola. Marie Antoinette se estrenará en nuestras pantallas este mes de enero, aunque no hace falta esperar hasta entonces para saber que es una mala película. Basta con decir que la banda sonora está compuesta por música completamente anacrónica (The Radio Dept., The Strokes, etc.). Recuerdo otra película de época que usaba grupos modernos como Queen: Destino de caballero. La recuerdo, precisamente, porque la guardo en la lista de las peores películas que he visto en mi vida. Ante este tipo de producciones, entendemos perfectamente a los que sostienen que las películas de época son malas. Nikochan era uno de ellos, hasta que le obligué a ver Las amistades peligrosas. También se rindió ante Lo que el viento se llevó, claro que por algo es una de las mejores películas de la historia del cine.
Es difícil delimitar el ámbito de las películas de época porque, en cierto modo, todas lo son. Llamamos ‘películas de época’ a todas las que se refieren a la historia europea hasta el siglo XIX. De este modo, Lo que el viento se llevó no entra en el cupo. Tampoco quedan contempladas películas sobre el oeste americano o ambientadas en la Guerra Mundial, ni los relatos fantásticos como Xena, la princesa guerrera, aunque existen obras excelentes en todos estos ámbitos. Otra película genial que no podemos considerar de época, aunque esté protagonizada por un caballero de la era medieval, es Los visitantes, ya que se desarrolla en la actualidad.
Los visitantes es una de las mejores comedias que he visto jamás, y eso que es una producción francesa. El cine francés es conocido por ser insulso, aburrido y lento. Curiosamente, los americanos hicieron un remake de Los Visitantes y el resultado fue infumable. Así, es cierto que hay muchas producciones ambientadas en el pasado que son malas, aunque el problema no tiene por qué estar en este tipo de producciones, como sostienen los que afirman que las películas de época son malas, sino en otros factores. Covington Cross es una serie ambientada en la época medieval que llegó a España de la mano de Canal+. En los Estados Unidos, la cadena ABC interrumpió su emisión y ni siquiera llegó a airear los capítulos finales de la primera temporada. Sin embargo, Covington Cross era una serie entretenida. De hecho, era como Bonanza pero ambientada en la época medieval. Relataba las aventuras cotidianas de un viudo, Sir Thomas Grey, y de sus hijos Armus, Richard, Cedric y Eleonor.
Parece que, si bien el imaginario medieval y fantástico funciona bien en la gran pantalla, en televisión no acaba de resultar. Covington Cross es sólo un ejemplo de ello. No ocurre lo mismo con las series de dibujos animados. Existe una gran cantidad de buenas producciones infantiles ambientadas en el pasado que han marcado varias generaciones. Algunos ejemplos, surgidos dentro de nuestras fronteras, son el clásico D’Artacan y los tres Mosqueperros o Sylvan.
¡Qué dulce placer encontrarse con los deberes hechos! Claro que por alguna razón esta es la sección de Repostería… El caso es que, desde hace tiempo, quería hablarles de una estupenda película que marcó mi infancia. Hoy, paseando por la red, he dado con una fabulosa reseña de Sark para Adlo! Novelti Librari. Condorman es una producción de Disney protagonizada por Michael Crawford. Tal y como relata Sark en su post, Michael Crawford interpretó El fantasma de la Ópera en Londres, aunque también es conocido por su papel de Frank Spencer en la aclamada comedia británica Some Mothers Do'Ave'Em. De hecho, es un actor tan polifacético que combinó magistralmente estos dos géneros (el musical y la comedia) en otra película de culto: A Funny Thing Happened on the Way to the Forum (Golfus de Roma).
En esta ocasión, Crawford encarna a Woody Wilkins, un dibujante de comics que cree ser el protagonista de las historietas que escribe: un superhéroe llamado Condorman. Sus fantasías se harán realidad cuando le encarguen la misión de recuperar a una agente doble que teme por su vida, y que Woody convierte en Laser Lady. En definitiva, una distraída película de espionaje con un James Bond algo desastroso y con un montón de gadgets inútiles y ridículos.
Los más avispados habrán notado que, desde hace unos días, hay un nuevo banner en la barra de la izquierda: Heidi en Trendencias. Trendencias es un blog colectivo sobre moda y tendencias en el que colaboro desde hace poco con un post diario. Por este motivo, habrán notado también cierto relajamiento en la frecuencia de posteo de Cosa Fina. Denme algo de tiempo para acostumbrarme a este nuevo ritmo y ya verán como, pronto, todo volverá a la normalidad (¡tengo un montón de cosas en el tintero!). De momento, les traigo un post, fruto de mi nuevo “oficio”: repasando las imágenes de los desfiles de moda para este invierno, me he dado cuenta de la enorme influencia que tiene el cine sobre la moda.
Marie Antoinette según Oscar de la Renta.
No me refiero al revival cortesano que está habiendo a raíz de la película de Sofia Coppola sobre la última reina francesa, sino a esto:
La propuesta de Vivienne Westwood para el hombre de este invierno es algo fantasmagórica.
Junta Watanabe presenta una visión mucho más ruda, pero sin abandonar la elegancia:
No sé por qué esta colección me hace pensar en una sentencia que Palangre oyó decir en una ocasión: “Hay que ser racista pero con educación”.
Recorriendo Internet en busca de un buen post que servirles para su ración de repostería, he dado con algo realmente sabroso: un ligero toque friki mezclado con una gran dosis de música y algo de humor. Se trata de un repaso a algunas de las creaciones más peculiares de la historia del musical, como Little Shop of Horrors o el increíble episodio de Buffy, del que ya hablamos por aquí y al que pertenece esta pieza:
Ya saben que en Cosa Fina nos encantan los musicales y no cesaríamos de hablar de ello. Así que lo mejor será callar y ceder la palabra a Kimota, autor de este original post, en Cosas de Frikis.
Las aventuras de la Srta. Castaña y del Sr. Boniato
El 1 de Noviembre, coincidiendo con la castañada, Cosa Fina estrenará Las aventuras de la Srta. Castaña y del Sr. Boniato, una serie de relatos esbozados en tres actos. ¡No se lo pierdan!
Mientras tanto, disfruten de este maravilloso corto de Pixar que he recuperado gracias a la Wonder.