Mis dientes de leche





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Esto que ven (aunque lo parece) no es una reunión de mosquitos hambrientos, sino una pared tomada por bolis bic.
Designboom ha organizado un concurso para transformar uno de los objetos más icónicos de todos los tiempos. Los resultados son increíbles. Aquí tienen algunos ejemplos (y el resto, aquí):

bic jarrón

bic lámpara

bic cubiertos de oficina (éste me gusta)
bic caramelo (éste me gusta más).











Por cierto, ¿se han fijado en lo horribles que son los zapatos?
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Stilettos hechos con hojas de un libro viejo.

Con sobres reciclados.

Con un mapa antiguo.

Botas de agua hechas con bolsitas de té.
Sandalias hechas con un libro infantil.
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¿Por qué me gusta Bones? No lo sé, la verdad. Se trata de una serie mala, lo reconozco. Sobre todo, por lo increíble y fantasma que resulta todo lo que rodea el Laboratorio de Medicina Forense Jeffersonian de Washington. Lo peor: el simulador 3D con el que reconstruyen el aspecto de las víctimas y las circunstancias de su muerte.

A veces, también lo usan para otros menesteres.
Es curioso pero se nota cuando una serie americana es mala sólo por los actores. No me refiero a que sean buenos o malos, sino a que sean guapos o feos. Y en Bones, seamos sinceros, no destacan por su belleza. La protagonista, Temperance Brennan, no es ninguna maravilla y sus secuaces: Angela Montenegro, Zach Addy y Jack Hodgins (sobre todo, Ricitos de oro-Jack Hodgins) son todavía peor.

Ricitos de oro y la Dra. Brennan con uno de sus collares.
Sin embargo, y a pesar de ello, me gusta Bones. Sí, señores, me encanta esta serie, una fuerza irracional me lleva a consumir de forma compulsiva sus capítulos. Quizás sea porque la protagonista, como yo, es antropóloga, pero antropóloga de verdad. No sólo porque tiene la suerte de ejercer su profesión (de una forma muy peculiar, todo hay que decirlo), sino porque su disciplina, la antropología física, tiene mucho que aportar al conocimiento del hombre. En España, no tenemos más que antropólogos sociales y culturales, es decir, filósofos wannabe que, para empezar, suelen negar que el hombre sea un animal. Con esta premisa, entenderán ustedes por qué este país no destaca por sus aportaciones al saber. Quizás me gusta porque el personaje basado (de forma bastante libre) en las novelas de Kathy Reichs tiene un gran carisma. La Dra. Brennan es una mujer altiva y segura de sí misma pero, al mismo tiempo, actúa como un crío, inocente, sincera y espontánea. Quizás, simplemente, me tiene maravillada su colección de collares y colgantes étnicos.

Otro collar de la Dra. Brennan.
En cada capítulo, la Dra. Brennan lleva un nuevo collar exótico de aspecto indígena. Da igual la procedencia de la alhaja, mientras parezca hecha a mano por miembros de otra cultura. Temperance tiene discos de metal grabados con extraños símbolos, colgantes de madera tallada o de barro con inscripciones y distintas composiciones con gemas de todos los colores.

Más collares de la Dra. Brennan.
Supongo que los responsables de la serie pensaron que era la mejor forma de caracterizar a una antropóloga. A una antropóloga que haya hecho trabajo de campo por todo el mundo, claro. Y esa es Temperance Brennan. Según la serie, la Dra. Brennan ha viajado por medio planeta estudiando culturas e identificando esqueletos. Por todo el mundo excepto por la Polinesia, ya que nunca hemos visto que esta antropóloga se adorne el cuello con collares hechos con conchas u otros elementos isleños.

El joyero de Temperance Brennan (fotos de Nature bijoux)
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El bollito de Heidi no podía faltar. No sé de qué será pero seguro que está riquísimo.

A juzgar por cómo se relame, seguro que el snack de Peko también está riquísimo. Por cierto, ¿no les recuerda a la niña de las pipas Churruca? Doraemon es un gourmet, en la serie siempre está comiendo pastelitos, así que lo que quiera que sea lo que anuncia seguro que también está bueno. En cambio, esos simpáticos ninja tienen una forma sospechosamente parecida a la de los rábanos y, la verdad, un dulce a base de rábano… creo que no. Aunque nunca se sabe, es cuestión de probar.
Para probar y poder ver el resto, vayan aquí.Etiquetas: cosas mías, dibujos, gastronomía, Internet, objetos, publicidad, televisión




