Cosa Fina

08 marzo 2006

El infierno son los otros

Dedicado al Rei Nikochan

"Some men are alive simply because it is against the law to kill them".

Esta frase tan bonita es de Edgar Watson Howe, un escritor norteamericano que he descubierto gracias a esta web: se trata de un sitio donde ver qué celebridades nacieron el mismo día que uno mismo.

Si creen ustedes en la astrología y otras teorías esotéricas que sostienen que el carácter de alguien viene determinado por la posición de las estrellas y tonterías parecidas, comprenderán que este hombre y yo compartamos este pensamiento. Aunque yo prefiero atribuirlo a la casualidad.

Sea como fuere, la realidad es que existe cierta fauna urbana que, si bien no me atrevería a decir que merezca morir, sí debo reconocer haber deseado su muerte en algún momento. Me refiero a aquellos que, al subir por una escalera mecánica, se paran en seco al salir, taponando la salida a los que vienen detrás. Estos casos no son una simple y molesta obstrucción del paso, como cuando hay alguien delante de una puerta o en medio de la calle (hechos que, dicho sea de paso, constituyen un atentado grave contra la libertad de movimiento de los individuos), sino que, en tales situaciones, se da un agravante, y es que la escalera sigue funcionando con todos los peligros que ello conlleva: caídas, fracturas, etcétera.

Pararse a la salida de una escalera mecánica, pues, constituye una agresión en toda regla y, precisamente por eso, esta gente se merece un buen empujón. Y es que, en determinados casos, la defensa no es un derecho sino una obligación.

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2 Comentarios:

Blogger Surlaw dijo...

En el metro uno se encuentra con mucha gente estúpida, y los instintos asesinos que mergen de uno son consecuencia natural de ello.

Ahora bien, a quienes disfrutaría mucho matando es a todos los débiles mentales, estúpidos y cobardes, que se escudan en internet para practicar la censura indiscriminada en su pequeño feudo virtual, a la vez que predican a favor de la libertad y otros valores biensonantes sin dejar de escupir falacias cada dos por tres. Me gustaría cogerlos por atrás y machacarles la cabeza contra una pared con gotelex, quizá hasta que el hueso de la nariz se quebrase y se clavara en cada respectiva cara.

mmmmmmmmm

9/3/06 12:29  
Blogger Nikochan dijo...

Gracias por dedicarme el post, precisamente el que destila más mala leche. Sé que cuando se pone de los nervios en quien primero piensa es en mí.

10/3/06 00:02  

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